(…) LAS INCREIBLES MEDUSAS DEL ESPACIO.
Mucho se ha hablado y escrito acerca de los “foo-fighters” que persiguieron y molestaron a los aviadores aliados y alemanes de la Segunda Guerra Mundial. Eran bolas o esferas tenues, luminosas, que se comportaban curiosamente como animales juguetones. Esta hipótesis -forma viviente o criaturas animadas, originarias de atmósferas rarificadas o posiblemente del mismo espacio- fue considerada excesivamente audaz por unos, francamente ridícula por otros. ¿Cuál era entonces la solución más autentica, el grado más alto de veracidad?
La posibilidad de “criaturas atmosféricas”, sin embargo, más allá de la fantasía, no carecía en absoluto de lógica. Es mas, aplicada a la extrañas luces de fuego, encajaba perfectamente dentro de la explicación racional.
Todo comenzó cuando un biólogo de primerísimo nivel en la Base Aérea de Wright-Paterson, en Dayton, Ohio, cuartel general de la USAF ( Fuerza Aérea de los Estados Unidos), al explorar las regiones mas profundas de los océanos, halló abundante vida luminosa adaptada a las grandes presiones. (…)